Revista de actualidad, cultura y pensamiento

UserImg Author

Ricardo Morales Jiménez

(@RMoralesJimenez) Narrador omnisciente de novelas negras y aventurero en chanclas. Periodista por empeño. Felizmente casado, felizmente padre. Codirector de Democresía. Cuando me pongo meloso o bruto, escribo por Espinosa Martínez.

Ricardo Morales Jiménez has 90 articles published.

Runners, ¿de qué estáis huyendo?

En El astigmatismo de Chesterton por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Son las 19:03 de la tarde. Llueve y ha llovido durante todo el día, por lo que los caminos de tierra de El Retiro son una pista de patinaje arcilloso. Si uno se pasea con mal tiempo por la arboleda contigua al Paseo de Cuba, cerca del estanque, puede apreciar ese tono pestilente que destila el suelo, donde las hojas de los castaños de Indias se pudren entre los charcos.

Sigue leyendo

Periodistas, ¿parte del problema?

En Periodismo por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Decía Enrique Meneses que el periodista ha de entender su oficio como el de un aventurero. Ante cada obstáculo, cada revés del destino, se le presenta la oportunidad de probar su valentía, su raza.  Y puede que en  algunas honrosas ocasiones, cuando se haya metido tan hasta el fondo con un tema en el que los actores implicados tengan que emplear el soborno o manipulación para acallar su historia, se den las circunstancias para sacar a la luz su calado moral; ese que se aprendía más en las meriendas con Nocilla que en las cañas de la facultad.

Sigue leyendo

El excortesano Villarejo

En España por
Tiempo de lectura: 3 minutos

A la vista de los acontecimientos cabe sentenciar que España es profundamente monárquica. El hecho de que no se entonen salves por el Borbón de la Zarzuela o que los mancebos no se enrolen en el ejército para salvaguardar a su Rey y a su Patria, no quita que nuestra actualidad se contonee al calor de las intrigas palaciegas y las zarandajas de Moncloa.

Sigue leyendo

Hartazgo político

En España por
Tiempo de lectura: 2 minutos

Decía Ratzinger que la duda era el punto de encuentro entre el creyente y el ateo. De igual manera, el hartazgo hacia nuestra clase política parece ser el lugar común donde nos encontramos todos los credos ideológicos.

Sigue leyendo

Encarna y Pedro Sánchez

En España por
Tiempo de lectura: 5 minutos

— Mañana viene el Sánchez. 
— ¿Cómo es eso? ¿Aquí? ¿A Puerto Quejumbre? 
— Sí, sí. Que me acaba de decir el Basilio. 

Sigue leyendo

Titulitis: la gran mentira moderna

En España por
Tiempo de lectura: 3 minutos

En los años más duros de la crisis estuve en uno de los restaurantes que Joaquín Sabina tiene por Madrid. Habíamos ido un grupito de culturetas a los cines Renoir de Princesa. Después de sacudir o rescatar a Wes Anderson, se nos antojaron unas enchiladas.

Sigue leyendo

¿Es necesario ponerse “ciego” para ser un artista?

En Democultura por
Tiempo de lectura: 5 minutos

Existe cierto mantra occidental, cierta idea preconcebida cuyo origen es difícilmente localizable, que asocia a los artistas y las cogorzas de manual como un binomio indisoluble.

Sigue leyendo

Cinco claves para hundir la octava temporada de Juego de Tronos

En Democultura/Series por
Tiempo de lectura: 7 minutos

Ahora que se nos ha echado encima el periodo vacacional, un buen número de seriéfilos se plantea un rebobinado completo de Juego de Tronos sabiendo que en los próximos meses llegará el desenlace definitivo, la batalla definitoria.

¿Quedarán sujetos los Siete Reinos al devenir de los vivos o de los muertos? A partir de ahora, spoilers a machete. Avisados quedáis.

Sigue leyendo

Pablo Casado, el comunicador que quiere ser presidente

En España por
Tiempo de lectura: 5 minutos

El 23 de julio del año 2000 tuvo lugar el 35º congreso del Partido Socialista Obrero Español.

Entonces, 995 delegados que representaban a cerca de 350.000 militantes socialistas, eran convocados a las urnas de un PSOE abierto en canal, con una crisis programática e ideológica que todavía adolecía de la artrosis de la última etapa del Felipismo. Sigue leyendo

Érase una vez el BBK Live 2018

En Música por
Tiempo de lectura: 6 minutos

Hace poco más de una semana las tiendas de campaña de Quechua empezaron a poblar el monte de Kobetamendi, en Bilbao.

Aquel mar de plástico pintoresco y de promoción marcaba el inicio de una nueva edición del festival de música BBK Live 2018.

Sigue leyendo

Orgullo de orgullosos

En Asuntos sociales/Mujer y género por
Tiempo de lectura: 4 minutos

Esta semana se celebra el “World Pride 2018“.  Lo que hasta la ocupación por la fuerza de los anglicismos llamábamos, sencillamente, la fiesta del orgullo gay.

Marquesinas, banderas, pegatinas, camisetas…  Ni siquiera a Netflix o a YouTube se le ha pasado por alto esta cita y han puesto sus arcoíris junto a su logotipo; que no quepa ninguna duda de su apoyo a la causa.

Sigue leyendo

Aguachirle popular

En El astigmatismo de Chesterton/España por
Tiempo de lectura: 3 minutos

El aguachirri o aguachirle es un coloquialismo muy propio de la temporada estival. Las malas terrazas, o sea, las que viven a base de braguetazos estacionales, suelen convivir con este calificativo despectivo año tras año. Los turistas regulares, confiando en el calado que durante todo el ejercicio ha tenido que causar el espíritu emprendedor anunciado a toda pastilla por televisión, ven desolados que otro verano más los hosteleros no han puesto ningún tipo de remedio a la mala calidad de sus productos. Sigue leyendo

El apocalipsis sostenible

En Cine/Economía por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Una empresa que fabrica ascensores en Portugal está al borde de la quiebra. Tras varias semanas sin recibir pedidos, unos acreedores irrumpen por la noche en la nave y se llevan los materiales del almacén. A la mañana siguiente, el gerente del lugar desaparece y llega un equipo de recursos humanos de la oficina central. Vienen a negociar los despidos del personal contratado. Con lo que quizás no contaban era con la férrea resistencia de los empleados a abandonar sus puestos de trabajo. Sigue leyendo

La tarde en la que Rajoy se fue al bar

En España por
Tiempo de lectura: 3 minutos

“Usted no tiene una idea de país. Usted no tiene una respuesta de futuro. Y lo más importante, señor Sánchez, no me lo tome a mal, usted no puede ser Presidente del Gobierno porque usted no tiene el apoyo de los españoles y no ha ganado unas elecciones nunca”.

Con la bancada Popular en alto, con el maletín de cuero golpeteando el fémur, quizás con la boca seca.

Mariano Rajoy, el cromo más habitual de la vida política española en lo últimos treinta años, salía del hemiciclo dando un portazo por una puerta automática.

Sigue leyendo

Líneas a un amigo

En Periodismo por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Un homenaje póstumo, especialmente de forma escrita, suele adolecer de las siguientes características: es cursi, lacrimoso, está plagado de calificativos, amplifica las virtudes del fallecido, a veces busca revanchismos extraños, le cuelga medallas personales difíciles de encontrar en la hemeroteca, escenifica las circunstancias comunes que trazaron la relación; buscando dejar claro de todas las maneras posibles la cercanía con el extinto en cuestión. Sigue leyendo

Pentecostés deportivo

En Cuero por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Los amantes del deporte, que no fanáticos, no deberíamos olvidar en unos cuantos lustros este 20 de mayo de 2018.

Pocas veces a lo largo de la historia se han podido reunir tantos hechos noticiables, con tal calado de humanidad y emotividad, concentrados en un solo día. En un domingo de Pentecostés para más inri.

Que disculpen los fánaticos, que no amantes del deporte, el orden de los factores, pero para que quede constancia conviene enumerar lo acontecido.

Sigue leyendo

El escritor que no quiso ser el “Rey del Bacon”

En Cine/Democultura por
Tiempo de lectura: 2 minutos

“Simplemente no quiero escribir relatos como todos los demás. El héroe de guerra no siempre tiene un desfile. A veces, se vuela la cabeza. Quiero crear una nueva forma de escribir. Una forma moderna sobre la sociedad moderna en la que el dolor de nuestra existencia se expone honestamente para ser visto”.

Probablemente “Rebelde entre el centeno” sea una película para escritores y sucedáneos. De la misma manera que “Los archivos del Pentágono” fue una película para periodistas y etc. Esto se debe a que todos los artefactos cinematográficos que ocurren en los 103 minutos de película están pensados para seducir y curar de espanto al que quiera consagrarse a juntar letras, como lo hizo en su momento J.D. Salinger.

Merece la pena ir a verla. Es ágil, sencilla y funcional ya que nos acerca a la vida del huraño más famoso del siglo XX sin tropiezos reseñables. Quizás, por poner la nota oscura, sobra algún que otro minuto en las escenas que ubican al escritor en la II Guerra Mundial.

La película comienza con un Salinger veinteañero interpretado por Nicholas Hoult (“Mad Max” y “Skins”).  Consagrado a quemar la vida entre vanidades y fracasos universitarios, su madre, al ver el talento natural de su hijo para la escritura, “fuerza” a su padre para que le pague una estancia en Columbia.

La rebeldía contra el padre, que quiere convertirle en el próximo “Rey del Beacon” con el negocio familiar, junto a una imperiosa necesidad de no estar enfadado con la vida, serán los detonantes para que Salinger se atreva a decir en voz alta “quiero ser escritor”.

¡Toca o pincha en la imagen para ir a nuestro auxilio!

En el curso de escritura creativa conocerá a Whit Burnett, interpretado por el ahora defenestrado Kevin Spacey, con el que entablará una relación de maestro discípulo que funciona bien a lo largo de la película y que es, seguramente, lo más reseñable del último trabajo de Danny Strong, su director y guionista.

Hay cierta arrogancia intrageneracional, algo de humanidad y mucho criterio literario que da gusto ver.

Desde entonces hasta llegar a la creación e impresión de “El guardián entre el centeno”, el metraje recoge todo un rosario de penurias que ocupan al escritor y que conformaran su personalidad y su quehacer literario.

La endogamia del mundo editorial, el postureo intelectualoide de los años cuarenta, el fracaso en el amor y los locos de Salinger, aquellos que con sus gorras de cazador se apostaban frente a su casa para preguntarle por qué le habían encerrado en una novela, aderezan “Rebelde entre el centeno” que ya está disponible en los cines españoles.

¿Te ha interesado? Suscríbete a nuestro boletín semanal para recibir un resumen de los artículos.

Las cremas de Cifuentes o el anillo de Woody Allen

En España por
Tiempo de lectura: 5 minutos

En Match Point, Woody Allen desarrolla con maestría una secuencia clave dentro de su filmografía.

Ocurre después de que un desesperado Chris Wilton, al ver que su estatus de vida pende de una bola de mentiras insostenible, decida dar matarile a su amante, al bebé que hay en sus entrañas y a la vieja que, cosas de la caprichosa rueda de la fortuna, tenía que morir para servirle de coartada. Sigue leyendo

Un reclamo humano: “Dame tu cosita”

En Amor y sexualidad/Asuntos sociales/El astigmatismo de Chesterton por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Desde hace casi cuarenta años, la llegada de la primavera genera un extraño binomio. A la venta estacional de corticoides en las farmacias se le suma la aparición del hit del veranoSigue leyendo

Campaña de muertos

En España por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Originariamente, el término “campaña” hacía referencia al espacio de tiempo en el que un ejército permanecía en el campo sin regresar a sus cuarteles. Más tarde, se entendió por “campaña” el conjunto de movimientos que llevaba a cabo un ejército hasta alcanzar el objetivo propuesto. Todo orquestado a través de operaciones que ocurrían en un mismo espacio geográfico y en un momento determinado de la historia. Por ejemplificar las definiciones dadas; ahí tendríamos la campaña contra los piratas cilicios en la Roma de Marco Antonio y Pompeyo. La campaña en África donde tras dos años de conflicto los aliados llegaron a empujar a las fuerzas del Eje hacia Túnez, logrando la retirada de Mussolini en 1941. Y, por ir al puchero regional, la Campaña de Extremadura donde los nacionales o el ejército sublevado consiguió  unir la península con el Marruecos español, conectando al Ejército de África con el Ejército del Norte. Hecho que tuvo como consecuencia legitimada por las armas casi cuarenta años de franquismo.

El origen de las campañas políticas, sin embargo, es un tanto incierto. Los historiadores hacen la consideración de que la primera gran campaña fue en favor de la ejecución de Sócrates.  El “perturbador de la juventud”, como llegó a ser tildado por el Ágora a ración única de cicuta, encontró el castigo propio de aquellos que trataban de corromper con su discurrir dialógico y su cipotudismo intelectual la estructura sofista donde la apariencia y la verborrea lo eran todo.

Francisco Madero, Churchill, Hitler, Gandhi, Adenauer, Vargas – Llosa, Obama, Rajoy o Trump. Todos ellos, para la consecución de sus fines políticos, han tenido que pasar por la criba de la campaña. Algunos lo lograron. A otros les mataron. Y los menos, se dedican a debatir sobre sus fracasos en los cursos de verano de la complutense y a escribir libros monumentales entre las brisas y las caricias de papel de oro Rocher.

Esta semana, la actualidad española ha puesto de relieve la siguiente verdad: la política en nuestro país está en campaña permanente. Y en las campañas hay muertos.

Como un jilguero en primavera, como un nuevo gol de Messi, como una nueva corruptela política, las redacciones de los mass media han pasado por alto esta obviedad. Porque no es noticiable el tener a los políticos entre los pelos de la sopa. Va en el juego del derecho a conocer los entresijos del Congreso. Es el hijo incestuoso de la actualidad y la irrupción de las redes sociales. De pronto, todo sugiere, que lo que digan nuestros portavoces parlamentarios ha de ser el eco de lo que digan nuestro gritos.

La política les pierde. La mediocridad de nuestro corazón les devora.

Pero, claro.  ¿Hasta dónde les tenemos que exigir que se manifiesten? ¿Hasta qué punto es imprescindible un Tweet o una declaración de un político sobre lo que no es ámbito de su competencia?

Quizás sea llamativo que entre lo mucho que se ha escrito sobre Gabriel, sobre la prisión permanente revisable o sobre los disturbios en Lavapiés, nadie haya dicho que quizás los políticos estarían mejor callados en según qué momentos. Lejos de eso, abrimos telediarios con sus reacciones en redes, no salvamos tertulia de bar sin un hashtag o mención de por medio. Es curioso que nadie les haya apelado, respetando su dignidad parlamentaria,  a que sería valioso y deseable el que se pronunciaran exclusivamente para condenar los hechos y para acompañar a los afectados. Pero no. La política les pierde. La mediocridad de nuestro corazón les devora. Tiene que hablar porque no sabemos vivir sin el “tú más” del escaño digital. El sofista que se cuela entre los deberes no entregados a tiempo hace que en este mundo, que es muy afectado y vanidoso y que requiere de su pedagogía permanente por el mero hecho de ser político, hace, digo, que sea imprescindible para ellos el mostrar  los recovecos de su  trinchera ideológica, desde donde menean palabras y sentimientos de igual manera que el marrano se desparasita con el fango, compuesto, dicho sea de paso, de sus propias heces entre otras inmundicias.

Señora Villacís, señora Robles, señor Espinar, señor Hernando. Su opinión nos importa poco en materia de muertos.  Su fariseísmo sin ley, su recuento de cábalas demoscópicas solo son verdura de hastío.

Hacer política desde la morgue es viejo y es uso y costumbre de nuestro abecedario titular.  Pero porque esté arraigado en nuestro ADN político no quiere decir que sea cuanto menos despreciable.

1 2 3 5
Ir al inicio