Revista de actualidad, cultura y pensamiento

Category archive

Cataluña

Puigdemont, Comín y “el cámara” de Ana Rosa: los más pillos de clase

En Cataluña/España/Periodismo por
Tiempo de lectura: 4 minutos

Para los periodistas poner “Puigdemont” en un titular es garantía de movimiento. El SEO convulsiona, se pone a hacer cabriolas, cada vez que alguien menciona la palabra y la persona de moda en lo que va de año.

Cada vez que el Armin Tamzarian de Gerona, azuza la actualidad, sabemos sobre qué nos va a tocar escribir ese día. Y lo aceptamos con la mueca del cínico hastiado, del picamiserias perplejo, al que no le ha dado tiempo a digerir todavía lo del 1 de octubre y ya está en el 31 de enero.

Sigue leyendo

Salvapatrias en la nación de los villanos

En Cataluña/España por
Tiempo de lectura: 3 minutos

El estallido de la crisis catalana ha vuelto a poner en juego a una clase muy particular de ciudadanos. Se trata de los salvapatrias. 

Son unos personajes -repentinamente del dominio de la opinión publicada- que se atribuyen “por la ley de sus cojones” la responsabilidad de defender el bando que toque en cada momento. Suelen ser amigos de grupos concurridos y cañeros, proactivos a la hora de mover cadenas de mensajes para que te/le toque la lotería y te/le libres del cáncer en este 2018.

De vez en cuando copan las portadas gracias a sus hazañas. Es el caso de Álvaro Ojeda, que enlaza una ristra de despropósitos e insultos con formato audiovisual a quien sea trending topic en ese momento. O, por ir a lo inmediato, el de Víctor Moreno y su numerito con Puigdemont en Copenhague.

La aparición de los salvapatrias tiene un patrón. Primero llegan a “La Ocurrencia”, que suele estar vinculada con algún fenómeno de la actualidad y que consideran sencillamente brillante, imprescindible para el gran público. Ponderan su gorilada como carne de viral y la llevan a cabo porque es fácil el poder llevarla a cabo. Antes de la era de la idiotización digital esta gente tenía que entrar por un casting de Gran Hermano para tener su cuota de pantalla o hacer cola en la parrilla de Telecinco para expresarse con ciertas garantías de éxito. Un trabajo azaroso que dejaba a la mayoría de quijotes actuando en su bar o dando monólogos bochornosos en las comidas familiares. A día de hoy tan solo se requiere juntar a un amiguete (a veces ni eso), desbloquear el móvil, apuntar a la víctima y confiarle el éxito de la empresa al casposismo imperante, que cobra forma de retweet en la nación de los villanos.

Villanos porque como diría Arturo Encinas, “por muy buenas intenciones que tengan, los villanos son el retroceso de la civilización desde el punto de vista de la democracia en cuanto forma comunitaria más perfecta de ser hombre”.  Sus motivaciones pueden llegar a ser ” peligrosamente comprensibles”, pues se trata de gente normal y bien intencionada la mayor parte del tiempo; que combina Primark con zapato caro,  corbata con chancla de piscina, hamburguesa con carpaccio, ensalada mixta con espuma de bogavante, libro con serie y película con teatro. Al visualizar y compartir este tipo de contenidos pareciera que el percutor moral se queda atorado, entrando en modo “bajo rendimiento”, más propio de una visita prolongada al aseo o igual que poco antes de comer, cuando el azúcar en sangre está algo bajo.

¡Toca o haz click en la imagen para ir en nuestro auxilio!

Villanos porque sus movimientos terminan por agredir y reducir el ámbito de convivencia al compartir contenidos del mal gusto orquestados por maleducados (Puigdemierda. Aquí entrevista a Víctor Moreno) que terminan por enmierdar y reducir el debate público. Y lo peor es que los políticos entran al trapo. Y tenemos a los dirigentes de este y aquel partido empleando la dialéctica de los salvapatrias y los villanos. Hablando de buenos y malos, haciendo gesticulaciones obscenas y discursos para olvidar en el timeline, donde solo queda como lectura posible un nuevo enaltecimiento del puritanismo social.

Y así hasta el hartazgo.

Por tanto, Víctor Moreno no es un héroe, como he llegado a leer en el grupo de WhatsApp al que ha llegado el vídeo. Es un supervillano. Su proceder y su creencia de lo que debe ser y es dista de ser democrática, de ser verdaderamente valiosa para la comunidad. Es una mala reacción fruto de una crispación no adecuadamente identificada que además da pie a otra lectura muy distinta a la pretendida por el salvapatrias.  Puigdemont besa la bandera y no tiene ningún problema. Puigdemont sonríe. Puigdemont sale victorioso y ufano ante los suyos, no despejando ninguna verdad más allá de la siguiente: resulta que uno es menos bobo cuando lo increpa un idiota.

 


“Algún día entenderán que no tenemos ningún problema con España ni con su bandera. La batalla es contra quien ejerce el poder despóticamente. La democracia es más importante que todas las fronteras, todas las banderas y todas las constituciones”.

 

¡Toca o cliquea en la imagen para ir a nuestro auxilio!

Tabarnia es tomarse muy en serio el humor

En Cataluña/España por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Es notable que el humor desde Cataluña sobre la realidad de Cataluña en España haya tardado tanto en llegar. Es llamativo que en todos estos años de deriva secesionista, desde las entrañas de la comunidad autónoma, no hubiese salido ninguna propuesta “seria” de tomarse a broma todo lo que está ocurriendo.

Decía Camilo José Cela que “el humor es la gran coraza con la que uno se defiende en este valle de lágrimas”. Parece que los de Tabarnia le han dado tangibilidad a la cita.

Sigue leyendo

La obligación del realismo

En Cataluña/España por
Tiempo de lectura: 4 minutos

El atracón de fechas históricas terminó (¡por fin!) este jueves con las elecciones catalanas y hay ya quien ha hecho un llamamiento a poner en cuarentena el “procés”, al menos en la conversación pública. “He vuelto a hablar de series con mis amigos”, decía aliviada una tal Ana en un periódico digital.

Al margen de las interpretaciones más en detalle que se puedan extraer de los resultados, como la abrumadora diferencia de voto entre campo y ciudad, hay algo que resulta evidente: no hay una mayoría parlamentaria posible que permita “secuestrar” el procés y neutralizarlo a base de escaños, y la mayoría independentista que sí hay, está respaldada por menos de la mitad de la población y se sitúa exactamente donde estaba el 5 de septiembre, con algunas bajas por el camino y una experiencia traumática que no se olvidará en décadas. Sigue leyendo

Independentismo o hedonismo

En Cataluña/Cultura política/España por
Tiempo de lectura: 5 minutos

¿Se puede ser independentista y hedonista? Separarse de España, ¿no obliga a romper con aquello que Benjamin Constant denominaba “la libertad de los modernos”, es decir, “la seguridad de los goces privados”, “el goce pacífico de la independencia privada”? Los modernos somos hedonistas y vivimos entregados al hiperconsumismo, descrito por Gilles Lipovetsky como la fuente de la identidad moral hoy en día hegemónica. Para nosotros, la única independencia objeto de adoración es la privada, la que fluye de ese mundo anodino y prosaico constituido por el trabajo, la familia, los amigos y las diversiones en que saciamos nuestra sed de espíritu… Sigue leyendo

Solo los animales nos salvarán

En Cataluña/España/Pensamiento por
Tiempo de lectura: 6 minutos

Desde que tengo uso de razón, he mirado por encima del hombro a los animales en tanto representante de una especie noble para la cual burros, cerdos, perros y hormigas no pasan de ser oscuros y anónimos siervos de la gleba. Durante mucho tiempo, he dado por supuesto que el Antiguo Régimen que separa jerárquicamente a la especie humana del resto de especies animales formaba parte de la Gran Cadena del Ser y, por ello, era incontrovertible.

Mas todo cambió revolucionariamente un sábado de noviembre cuando regresaba a casa después de un largo y ensimismado paseo galdosiano por la ciudad de mis amores. Puede decirse sin asomo de exageración que sufrí una catarsis, que experimenté una revolución interior fruto de la cual fue el derrumbamiento de mis certezas aristocráticas y etnocéntricas respecto de los animales no humanos. Sigue leyendo

Carles Puigdemont, “como uno más”

En Cataluña/España por
Tiempo de lectura: 4 minutos

Una de las cosas que más me divierten de YouTube es la capacidad que tiene de relacionar contenido random en reproducción automática. Estaba viendo un vídeo de un caballero que ha tenido una experiencia espiritual intensa en determinado movimiento religioso en España y un par de segundos después me encuentro un concierto de Sopa de Cabra con Carles Puigdemont a la guitarra. Sigue leyendo

“Hasta las últimas consecuencias”

En Cataluña/España por
Tiempo de lectura: 3 minutos

El pasado jueves 26 de octubre, el diputado de la Candidatura de Unidad Popular (CUP), Benet Salellas, vino a indicar en su turno de intervención durante una sesión en el Parlamento Catalán que llegarán “hasta las últimas consecuencias”.

Esta frase, “hasta las últimas consecuencias”, tiene un eco particular según la situación en la que sea reproducida.

No suena igual cuando tus trastadas de preadolescente se aproximan al gamberrismo puro y duro y tus padres prometen correctivos severos para enderezar el hombre que estás llamado a ser; que no es otra cosa que un tipo normal.

“Hasta las últimas consecuencias” en defensa de una nación vituperada por las huestes hitlerianas, como era el caso de Gran Bretaña tras el desastre de Dunkerque, tiene que sonar necesariamente diferente en boca de W. Churchill.

Y, del mismo modo, no puede sonar igual cuando quien pronuncia esta frase forma parte de una agrupación política que no condena el terrorismo, que cada vez que les ponen un micrófono (o un megáfono) delante todo lo que se escucha es una mezcolanza de comunismo rancio y dialéctica tumefacta. Alguien que tiene de su lado una guerrilla callejera que además de cuenta de Twitter también va equipada con mochila violenta a manifestaciones o a lo que se preste.  “Hasta las últimas consecuencias”, dicho así, toca esa fibra -para los que desdeñamos la perversa interpretación de la lucha de clases- que hace que te sacuda algún que otro escalofrío.

Cada intervención parlamentaria, cada mención en redes, cada puño en alto desde el estrado,  desprende un tufo a victimismo que asusta al más pintado. Y , quizás, lo más preocupante es que lo único que contiene esa peste histérica es una olla a presión.

Hoy se ha formalizado, con fallo en el recuento de votos (cosa habitual en la cuestión catalana), la nueva y breve república del noreste de España.  Ratificado el 155 en el Senado y presentado un recurso ante el Constitucional tras la fechoría “secreta” que han llevado a cabo setenta diputados del parlamento en el día de hoy, es cuestión de horas que todo el zarandeo de masas y verborrea enloquecida se desvanezca tras un sopor colectivo por el poder del Estado de derecho.

Los gestos quedarán contrariados, como el de la farfullera de Omnium Cultural cuando lanzaba su máquina de mentiras en inglés. Los que han raptado la estrella de oriente y se la han pegado con una plancha caliente a la Senyera,  quedarán confundidos, como los obreros de Babel.

Y mientras la Policía y la Guardia Civil actúan, deteniendo a estos y aquellos, TV3, la “vergonya” nacional de Josep Borrell y de tantos y tantos catalanes,  apurará todo lo posible para seguir con el relato del martirio político, haciendo con infografías y tertulianos arrabaleros equiparaciones imposibles y disparatadas con los casos de Eslovaquia, Quebec y hasta los pueblos saharahui y palestino.

A quienes enfilan, desde una minoría social de facto, un camino hacia la locura les recomiendo un vistazo a aquellos que se pasearon por ella y volvieron acongojados. Quédense para este caso tan solo con los primeros segundos de este bloque de la entrevista de Évole a Rekarte, el etarra arrepentido, quien después de 22 años de cárcel -de nacionalismo exacerbado y aleatorio llevado hasta el explosivo- cayó en la conclusión de que ninguna idea inoculada desde la abstracción de una futura nación merece más la pena que una vida vivida en libertad y de respeto al otro.

“Es que para mí es todo una mentira al final. (…). ¡Pero qué hostias! Si estamos aquí todos mezclados”. 

A estas alturas de los hechos, aunque no hayamos llegado ni al mes desde el 1 de octubre, el único diálogo y encuentro que parece verdaderamente posible con los que cargan y cargarán las mochilas de odio y resentimiento ante lo imposible, es desde el arrepentimiento y reparo institucional. Esperemos estar a la altura para la acogida de los que han perdido, verbigracia Santi Vila, y perderán la dicha. De lo contrario, la próxima generación nos recordará como aquellos que no supieron escribir su historia y terminaron por empezar un conflicto que, como todos, con humanidad y entendimiento de la dignidad del otro seguramente habría sido evitable.

Imagen de portada recogida de la cuenta oficial de Arran

Si quieres saber qué opinamos de la crisis en Cataluña, visita nuestro especial AQUÍ.

De trapos, fotografías y la madre que os parió

En Cataluña/Cultura política/España por
Radicales queman la bandera de España en Plaza Cataluña
Tiempo de lectura: 4 minutos

Leía esta mañana los tuits de una actriz de teatro a la que venero, cuyo nombre no revelo por las voces que aquí siguen: que no era ella de ‘banderitas’, decía, afeando que a la repulsiva revuelta contra todo en Cataluña le siguiera el ondeo de rojigualdas en tropel. Y lo de repulsiva lo digo yo, que parece que en el mundo feliz de su cabeza la cosa era también idílica, rosada y celeste. Sigue leyendo

Teopolítica catalana: una aspiración a abrazarlo todo

En Cataluña/España por
Tiempo de lectura: 5 minutos

Es arriesgado tratar de explicar un fenómeno político de masas según un número limitado de causas. Los acontecimientos multitudinarios de los últimos años en Cataluña y, especialmente, de los últimos meses, tiran por tierra cualquier análisis que pretenda reducir el “problema catalán” a una demanda económica, a un simple movimiento de protesta por la corrupción, de mayor “libertad” política, o a un intento encubierto de revolución.

No parece improbable que, pese a la ilusión de homogeneidad que imprimen las banderas, entre los centenares de miles de personas que han salido a la calle haya por lo menos otros tantas perspectivas acerca del presente, cada una con sus matices y, a menudo, no compatibles las unas con las otras. Sigue leyendo

Autodeterminación: la verdadera y la falsa

En Cataluña/Cultura política/España por
derecho a la autodeterminación de los pueblos
Tiempo de lectura: 5 minutos

El lamentable espectáculo público al que venimos asistiendo estos días (¡y lo que nos queda!) nos lleva a reflexionar sobre conceptos fundamentales, como la autodeterminación, cuyo significado nos parecía hasta hace poco inequívoco. Asistimos a fenómenos si no totalmente inexplicables al menos completamente inusuales. El pasado 8 de octubre, en Barcelona, casi un millón de pagadores de impuestos vino a reclamar a quienes los administran y viven de ellos no que renunciasen a sus privilegios, sino que, por favor, se quedara todo como está.

Éstos, como es bien sabido, se hallan embarcados en un proceso (el “prusés”) solo comparable en incógnitas al viaje de Colón (del que, como ahora, lo único que se sabía seguro al comenzar es que estaba financiado con fondos públicos), y sobre cuyas motivaciones (¿sentimentales?, ¿económicas?,…) posiblemente ya ni sus propios promotores están seguros. La clave del asunto está en la autodeterminación, concepto que, pensábamos, se refería a la capacidad de decidir por uno mismo. La RAE precisa que estas decisiones pueden darse en un plano personal o bien en referencia a una colectividad política. Sigue leyendo

El hogar catalán y el castillo español

En Cataluña/Cultura política/España por
Tiempo de lectura: 8 minutos

El problema catalán ha puesto sobre la mesa una clásica cuestión política que tiene que ver con nuestro entendimiento de qué es una democracia. Montesquieu y Rousseau ilustrarían dicha cuestión de manera paradigmática. Permítanme reconstruir la polémica entre ambos mediante la metáfora del castillo y del hogar. Metáfora que remite a la vida castellana, serena y apacible, de Montesquieu en La Brède y a la vida errante, agitada y desgraciada, de Rousseau. Perseguidor infatigable de un hogar utópico que colmase su yo, fuese el de una república al modo de Esparta o el de un grupo familiar, autónomo y autosuficiente, como el de Clarens.

Sigue leyendo

Contra el movimiento de los astros

En Cataluña/Cultura política/España por
Tiempo de lectura: 5 minutos

Fue Hannah Arendt quien señaló el origen del término revolución. Contra lo que pudiera parecer, la adopción de la palabra revolución no venía a significar un movimiento de ruptura, una sacudida violenta e imprevista impulsada por un puñado de voluntades encendidas, sino, precisamente, un devenir de fuerzas que escapan a todo control del ser humano, irresistible, como el movimiento de las estrellas en el cielo nocturno.

Arendt utilizaba esta imagen para explicar la experiencia de la Revolución Francesa y el descubrimiento de sus impulsores y protagonistas de haber desatado unas fuerzas de la historia del todo desconocidas hasta entonces. Tanto escapaba el fenómeno de la revolución a una mera relación de causa y efecto que los mismos que la habían puesto en marcha acabaron siendo devorados por ella, para ser sucedidos por nuevos líderes que al poco terminarían también pasando por el cadalso.

Los acontecimientos de los últimos días en Cataluña y las reacciones que uno, como espectador, alcanza a observar y meditar, dan cuenta de que el famoso procés catalán va adquiriendo el tono y las dimensiones de un movimiento revolucionario. Por todas partes veo amigos y personas que en una situación cualquiera hubieran permanecido al margen de cualquier problema político, y que, poco a poco, van siendo arrastrados por el movimiento inefable de unos astros que –como una mueca de la historia– en Barcelona se han hecho omnipresentes. Sigue leyendo

Pancho Sánchez y la utopía catalana

En Cataluña/España por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Antonio Santos explica en su magnífico libro ‘Tierras de ningún lugar’ que las utopías, aun siendo necesarias para que sigamos avanzando, son contradictorias y desatienden e ignoran la complejidad de los humanos. Es más, son totalitarias. Quien acuña la palabra ‘utopía’ por primera vez fue santo Tomás Moro con la publicación en 1516 de la obra del mismo nombre. En este libro, el pensador retrata el que sería un sistema de organización ideal.

Sin embargo, esta sociedad idílica donde todos conviviríamos felices y sin malestar es en realidad un auténtico Estado totalitario donde no se permite la disidencia y la población está sometida a múltiples obligaciones y prohibiciones: no se permite la propiedad privada, no es posible viajar, dentro ni fuera de la isla, sin recibir un salvoconducto especial, la infidelidad está penada con la muerte, se regula la hora a la que deben acostarse y despertar los ciudadanos, etc. Sigue leyendo

Repaso ideológico en el aula

En Cataluña/España/La angustia de vivir por
Tiempo de lectura: 2 minutos

Decía Cicerón que instruirse es el verdadero alimento del alma, instruirse siempre. Los niños van a clase estos días en medio de huelgas, padres gritando al televisor y cargas policiales. Repentinamente, el colegio se ha convertido en un santuario, un remanso de paz en el que encontrar conocimiento, amistad y tranquilidad entre tanto revuelo. El otro día escuché a un niño en el bus decirle a su madre: “Mamá, ¿por qué ahora siempre estás hablando de política?”. El chaval lo comentaba tranquilamente, como una mera observación mientras barajaba sus cromos de fútbol.

Los maestros son una de las figuras más relevantes de nuestra sociedad. Al fin y al cabo, se les deja a cargo de parte (sí, simplemente de parte) de la educación de los hijos. En ellos, los estudiantes han de encontrar a una persona capaz de inspirar, crear, fascinar, cultivar y demás infinitivos, cursis, pero muy reales. Los chavales no piden más, van allí a encontrar algo de conocimiento, reírse, comentar sobre el partido de liga del pasado fin de semana, quizás echarle una miradita a alguna chica y largarse. Sin embargo, los niños en Cataluña se encuentran con algo muy distinto (chicos, chicas, mayores y pequeños). Sigue leyendo

Ante el vértigo y manipulación en Cataluña; Democresía y encuentro

En Cataluña/España por
Tiempo de lectura: 4 minutos

Todos estaremos de acuerdo en que lo que ha ocurrido en Cataluña durante la jornada de ayer y lo que cabe esperar en los próximos días es, desde cualquier punto de vista, descorazonador.  Por los heridos y por los atropellos a la democracia. Urnas tiradas por el suelo, votos arrojados como si fueran colillas, activismo político con niños en los colegios, policía viéndose forzada al uso de la fuerza y aplicándola con una contundencia sobrecogedora…

 

 

Parece más necesario que nunca, que de igual manera que la clase política tiene la obligación moral de promover un diálogo escenificado y con los puntos a tratar extraordinariamente claros entre las partes de una misma nación, los ciudadanos deben asumir la corresponsabilidad  de construir un nuevo marco de convivencia cuando las relaciones están dañadas. Sigue leyendo

La Pareidolia nacionalista

En Cataluña/España por
Tiempo de lectura: 5 minutos

La pareidolia consistente en el reconocimiento de patrones significativos como rostros humanos, caras o formas, en estímulos ambiguos y aleatorios como objetos inanimados, siendo una deformación psicológica de la realidad a través de la percepción visual.

Cuando una elite políticosocial se anquilosa en las instituciones que dan forma a una suerte de gobierno, se produce una calcificación de la maquinaria que rige los destinos de una sociedad, pasando de tener unos intereses universales a unos intereses sectarios y excluyentes. Éstos, empiezan sólo a producir en beneficio de una casta apoltronada en un poder que suele desarrollar sus actividades en un oscurantismo favorecedor para una corrupción endémica. Fue Tácito quien dijo que “Cuanto más corrupto es el estado, más leyes necesita”, pero no es tanto el nivel cuantitativo de sus entramado legislativo sino el cualitativo que hace referencia a la calidad de las normas que lo rige. Sigue leyendo

Se acabó

En Cataluña/España por
Tiempo de lectura: 4 minutos

O tendría que acabarse. Diez millones de papeletas incautadas. El sistema informático para el recuento de los votos del 1 de Octubre, tumbado. Cualquier fondo público que se pudiera desviar al secesionismo, intervenido y controlado por el Ministerio de Hacienda.  Los artífices de la organización del 1-O, los ejecutores de los portavoces públicos y mediáticos, detenidos. Sigue leyendo

Al pan, pan, y al separatismo, separatismo

En Cataluña/Periodismo por
Tiempo de lectura: 2 minutos

Al pan, pan, y al vino, vino” es un refrán español que aconseja hablar sin rodeos y llamando a cada cosa por su nombre. Creo que debe aplicarle al fenómeno político que tiene como escenario Cataluña.

Dentro de la serie de errores que se han producido y se producen en el caso catalán, uno de ellos ha sido el de no utilizar correctamente los términos. Y en este caso, los partidarios de la separación han ganado la partida y han conseguido que casi todos los periodistas y medios de comunicación usen las expresiones “independencia”, “independentismo”, etcétera. Sigue leyendo

Cataluña y España: regreso al tú y el yo

En Cataluña/España por
Tiempo de lectura: 3 minutos

Hay ocasiones en que la verdad llama a la puerta. Abrimos airados y replicamos: “¡Largo de aquí! Estoy buscando la verdad”. Esta reflexión aparece en ‘El zen y el arte del mantenimiento de la motocicleta’ de Robert Pirsing. Un libro extremadamente popular en los 70.

La verdad lleva años llamando a la puerta del Gobierno central, pero este ha preferido darle con el picaporte en las narices. Esa verdad es un nacionalismo catalán que año tras año ha crecido de manera rampante. ¿A cambio de qué? De unos votos para esto, de un apoyo para aquello. Sigue leyendo

Ir al inicio